El Museo y Convento De La Recoleta
El Venerable Museo y Convento de la Recoleta es una bella pieza arquitectónica, fundada por el Padre Pedro de Mendoza en 1648, cuyos planos fueron diseñados por el Padre Pedro de Peñaloza. En 1651 ya estaban edificados su claustro mayor y menor y una pequeña iglesia, durante la época colonial fue centro de apostolado y misión. En 1869 es convertido en colegio de misioneros apostólicos, pasando a ser administrado por los franciscanos descalzos y, en 1941 es incorporado a la Provincia Misionera de San Francisco Solano.
El Museo y Convento de la recoleta está ubicado en la calle La Recoleta 117, en el Cercado de Arequipa, antiguamente estaba compuesto por ocho claustros, actualmente solo se mantienen en pie, cuatro de ellos, donde observamos el despliegue del generoso sillar, la alfombrada ondulación de los tejados y diversas rejas, farolillos, veletas y campaniles que adornan muy sutilmente su construcción Recoletana. A partir de 1978 funciona como museo, gracias a las refacciones hechas por la Comunidad Recoletana. El terreno del convento y museo de la recoleta fue donado, por los antiguos habitantes del lugar, conocidos como Los Yanahuaras, parte del terreno en el convento se encuentra alquilado por la DREA y por colegio La Recoleta, pero aun siguen manteniendo los claustros originales con la misma extensión, desde su fundación en 1648 propiedad de la Orden Franciscana.
El Claustro De La Portería
Se encuentra ubicado a la entrada del museo de la Recoleta, ostenta una singular bóveda de crucería hecha de ladrillo y sillar que data del siglo XVII, tiene cuatro arcos de gruesos pilares cuadrangulares. En su amplio patio se encuentra la Chomba más antigua del Perú de 1550, una piedra de molino, y en el centro del patio, la Cruz de San Damián, una cruz muy similar a la que se encuentra en Asís, Italia. Cuenta la historia, que el joven Francisco entró un día en la capilla de San Damián, en la campiña de Asís, se puso a orar con fervor ante el Crucifijo, y éste le dijo: Francisco, ¿no ves que mi casa se derrumba? Anda, pues, y repárala, es donde San Francisco escucha la voz de Dios, y el pide que reconstruya la capilla San Damián, donde se encuentra esa cruz.
En el Claustro De La Portería, antes de convertirse en museo en 1978, este claustro tenía un jardín, y una fuente en el centro, que se modifico porque en las salas continuas al patio, se ubicaban salones de cerámica pre-inca e inca y como el sillar es un material húmedo, decidieron cerrar ese jardín, para conservar la cerámica en mejor estado y evitar que se malogre. También podemos observar una gran colección de Cactus, con espinas muy finas, donadas por el padre Carlos La Fuente, Padre del Convento. En la parte de atrás, encontramos el escudo de la recoleta, dos brazos entrelazados entre sí, que representa la unión entre Jesús y San Francisco.
Sala Fernández
Aquí podemos encontrar cerámicas de las culturas pre-incas e incas, como los Nazca, Mochica y Chancay, Tótems y mascaras de madera con incrustaciones óseas y conchas marinas, cabezas clavas, textil plumario entre otras, cuyas piezas fueron donadas por el Dr. Enrique Fernández.
Los antiguos peruanos domesticaron las plantas como la palta, el frejol, la papa y el maíz, animales como el perro calato, conocido como Chimú y el perro con pelo, conocido como perro zorro, además de las llamas y alpacas. Cuenta la leyenda que después de la cosecha, ponían todos los productos en una habitación, con luces hasta el día siguiente y si amanecía apagado, significaba que la próxima cosecha, sería mala, pero si amanecía prendido significaba, que tendrían una buena cosecha.
Museo Pre-Colombino
Ubicado frente a la Capilla del velatorio, en la parte superior del ingreso hay una pintura de San Diego de Alcalá, Santo Católico, sus vitrinas guardan excelentes muestras de las culturas Chimú, Mochica, Inca, Churajón, y Chancay, de esta última son el mayor número de huacos, además posee una gran variedad de textiles Wari, Paracas, e Incas, etc. Además encontramos unas ñañacas, que son las antecesoras de las tapadas limeñas.
Los Nazcas, representan en sus líneas, la ofrenda al dios Ko, Dios de la lluvia, cuenta la historia que los nazcas tenían miedo al fenómeno del niño, que azota duramente sus tierras, ellos hacían esta ofrenda para que el Ko Dios detenga su castigo contra ellos, pero igual fueron azotados con fuertes sequias.
Los Paracas, hacían las trepanaciones craneanas, el culto al cabello y hacían las deformaciones del cráneo según su estatus social.
Los mochicas, ellos tenían catorce ciudades, cuando moría el rey mochica, los príncipes de las catorce ciudades combatían entre ellos para elegir su sucesor, de los cuales solo uno podía salir vencedor, los demás príncipes eran sacrificados en el campo de batalla.
Los Incas, las pinturas que posee el museo, están pintadas con un diseño europeo, las vestimentas que visten no son originales, incluso se dice, que el pelo largo no es propio de los incas, se dice, que cuando llegaron los españoles notaron que los incas tenían poco cabello, hasta llegaron a confundirlos como si fueran calvos, caso contrario fue para los Incas, porque pensaban que las personas que tenían el cabello largo, eran personas endemoniadas. Las Momias Incas que posee el museo tienen ciertas características, una de ellas fue enterrado con vida, por eso se encuentra con la boca abierta, la otra se encuentra y mal estado por el paso de los años, a estas personas se les enterraba con armas y utensillos.
Momias Paracas
Aquí tenemos dos momias envueltas, la madre y el niño, los paracas creían que después de la muerte vivirían, por eso se les enterraba con el instrumento que ayuda al sustento de la familia, también los colocaban con tres cabezas de perros, para que los puedan guiar, en el largo camino al otro mundo, creían que los Paracas se encontraban ciegos en la otra vida.
El Misti
Según la historia el volcán Misti erupcióno dos veces, una en el año cero, en el nacimiento de Cristo y la otra antes de que lleguen los incas a gobernar el Perú. Antiguamente los volcanes eran considerados como “Apus”, eran los espíritus de cada montaña, al volcán Misti se le conocía como Putina o Machuputina, los Incas ofrecían a todos los Apus, niños para detener sus castigos, los cuales eran enterrados en la cima de los Apus, ejemplo de ello, tenemos a la Momia Juanita, encontrada en el nevado de Ampato, en perfecto estado de conservación. En el caso de otros volcanes, las ofrendas hechas por los incas fueron destruidas, por eso que la Momia Juanita es la más conocida y conservada en la actualidad. Los Incas realizaron la misma ofrenda al Putina, pero nunca los escucho, y decidieron castigar al apu, dejándolo sin nombre y sin sirvientes, abandonándolo por completo, conocido hasta ese entonces con el Apu, Sin Nombre. A la llegada de los españoles, decidieron ponerle nombre, San Francisco, pero no gustaba por ese entonces, y deciden mandar una comisión alrededor del volcán, donde escuchan que lo denominan “Misti”, que significa mestizaje, de allí proviene el nombre de Misti, con el que se conoce actualmente.
El Claustro de San Francisco
Llamado también claustro mayor o profesional, debido a que en su galería interior se realizaban los recorridos procesionales en las festividades religiosas, su arquitectura es mayestática, destacando la techumbre de madera oscurecida por los años y parcialmente pirograbada. Su nombre actual se deriva del ambiente franciscano que impregna sus arquerías y zaguanes. En el encontramos una pintura de San Francisco de Asís enfermo de muerte despidiéndose dé su ciudad natal, la Virgen de la Inmaculada Concepción, y la Virgen de las Peñas, la Pileta con la cortés pleitesía hacia “La Hermana Agua” y en lo alto la bendición de San Francisco a Fray León y la oración por la Paz. Todo ello en el verdor de los cipreses y el donaire de los faroles, conforman un clima de cálido franciscanismo.
La Biblioteca.
Antiguamente se ubicaba en el primer piso, ya en 1926 se traslado al segundo nivel. La gran mayoría de los libros han sido donados, por los padres del convento y la familias cercanas a la congregación, con más de 20 000 libros, muchos de ellos impresos en el siglo XVI, XVII, Y XVIII, escritos en diferentes lenguas como el Hebreo, Latín, Francés, Ingles, Español, Quechua, e Italiano, forman una de las mejores Bibliotecas de Arequipa y del país, los anaqueles fueron donación de la familia Goyeneche.
En los libros que poseen podemos mencionar, al Quijote De La Mancha, de 1615, segunda Parte, escrito por Miguel de Cervantes Saavedra, una Biblia Hebraica, donde el Génesis lo encontramos al final de la biblia, sellos del rey, Carlos IV, Fernando VII, una Biblia hecha en filadelfia, escrita en español, enciclopedias, cartas de los hermanos Goyeneche, libros de la paleografía española, evolución de la escritura, la Vida Nueva de Dante Aleguiri, también existe, un manuscrito, en el cual relata un novicio, todo lo que hiso en sus misiones en la selva, en el cual podemos observar, que la letra era tan pequeña y a la vez muy recta, que denotaba la paciencia del padre que la escribió y la pobreza en que vivía, un catecismo en Quechua y Español, firmas o autógrafos de San francisco, Micaela Bastidas, Túpac Amaru, Inca Garcilaso De La Vega, San Martin, El Padre Mendoza, Francisco Pizarro, Simón Bolívar, Mariscal Castilla y San Martín De Porres, poseen una calculadora que solo podía restar y sumar. Un libro coral, hecho de piel de oveja y cuero de vaca, del Siglo XVII, también existen libros de Patrología, estudio de los cimientos de la Iglesia, Atgeografia, difusión de vida de los santos, y temas religiosos ubicados en el primer piso, en el segundo piso hay temas diversos, como la historia, geografía, ciencias naturales y otras científicas. El libro más antiguo es del siglo XV, 1400, es un libro escrito en latín, acerca del Derecho.
Dentro de la Biblioteca existe una habitación conocida como “El infiernillo”, donde se colocaban los libros prohibidos por el cristianismo, recordemos que en antigüedad existía libros que no podían ser leídos por los cristianos, pero los padres para poder defenderse de ellos necesitaban conocerlos, así que crearon una habitación donde estén estos libros prohibidos y puedan estudiarlos, esto era conocido como “El infiernillo”, los Padres, para poder entrar en él y estudiarlos necesitan estar confesados.
El Claustro de las Misiones
Llamado así como un homenaje del Convento Arequipeño, a los misioneros franciscanos. El lugar se muestra escueto, casi penitencial, sin ningún alarde pomposo, solo un campanillo descuelga su toque de gracia desde la altura y en el centro una pequeña estatua de San Francisco de Asís.
Museo Amazónico
En esta sala podemos observar a diferentes animales de la selva como por ejemplo: la Garza blanca, garza real, garza tigre, flamenco, Guacamayo, el gallito de las rocas, el tucán, La muca, el armadillo, el triguillo, el oso perezoso de cinco unas, el mono araña, la shushupe, el oso hornillero de cinco unas, la nutria, el titi, las pirañas, el mata mata, peces que no han evolucionado, el piache, este pez necesita el aire para respirar, y por su gran timidez, el día que es pescado, prefiere hundirse y morir aguadó que ser pescado, el lagarto, cuya boca es más ancha, y su piel es mas rustica, parecida a los del dinosaurios, a diferencia del cocodrilo, que su boca es más corta, y piel menos escamosa, la boa, la ardilla, el jaguar, el jabalí, el sajino. Y una gran variedad de mariposas, el Perú es uno de los lugares donde existe una gran variedad de mariposas, mas de 12 000 especies de mariposas, en el museo de la recoleta podemos observar la belleza de tales ejemplares.
Las tribus del selva, eran muy salvajes, solo se juntaban para pelear entre ellas, ahora esas tribus son gente muy amable, desde que llegaron los franciscanos para evangelizar. Sus vestimentas, lo hacían de la corteza de los arboles, también usaban collares, hechos de los colmillos de los animales que cazaban, mientras más colmillos tenga un collar, significa que era un buen cazador y podía tener más mujeres, en algunas tribus se usaba el látigo, para castigar a las mujeres, caso contrario ocurría en la tribu Shipiba, donde eran las mujeres donde castigan a los hombres. Posee objetos de la vida cotidiana de tribus como la Shipiba, Ashaninga, Machiguenga, Witoto y Yagua. Su cerámica, fue geométrica, además podemos observar una canoa, tambores, violines, que usaban las mujeres, después de haber guardado un año de luto, lo tocaban para indicar que ya podían volverse a casar, flautas para la pesca y otras flautas para construcción.
Museo Del Arte Religioso
Ameritado por un prodigioso techo artesanado de madera y por un cuadro de la escuela de Van Dyck que representa “El Descendimiento de Cristo en la Cruz”. Otro lienzo muestra a Andrés Pérez de Castro y Fulgencio Maldonado, fundadores del convento.
Existe un mueble del siglo XVII, policromado, donde se guarda reliquias, como el cráneo de una santa argentina desconocida, la lengua de un santo, también podemos observar, que guardaban sus casullas para fechas especiales, tal es el caso de una casulla negra, para la misa de un difunto, otras para las procesiones, las casullas de color rojo se usaban para la semana santa, la casulla azul solo se usaba el 8 de diciembre, por la misa de la Inmaculada Concepción, la casulla blanca, significa alegría, además poseen una bella cruz, donde se dice que hay una espina de la cruz de Jesús, el cáliz, custodias, esculturas en miniatura hechas de cera y alabastro, tinajeras de oro y plata, tejidos en seda, también hay una virgen rescata de un incendio, y una virgen desarmable para las misiones de los franciscanos.
El Claustro Alcantarino
Relicario más representativo de la arquitectura conventual sostenido por 26 arcos breves y rematados por un techo de caña con tenaces ataduras de cuero. Es la única parte de convento que no se ha modificado, en sus claustros podemos observar 8 habitaciones en él que se encuentran la celda del novicio, la del Padre Superior, la Pinacoteca y algunas salas de exhibición de fotos de los Franciscanos, la habitación más grande era destinada a la enfermería. Una parte del tejado es diferente a las demás porque eran hechos a base del muslo de la pierna de los Franciscanos, por eso se aprecia con poca estética el tejado de la parte oriente del claustro. Su nombre del claustro se debe a la reforma de Pedro de Alcántara.
Pinacoteca
Salón de atrayente cobertura que alberga las pinturas más selectivas del convento. Algunas de ellas reflejan a figuras representativas de la Recoleta; otras se refieren al fecundo santoral franciscano, los libros corales se complementan con los muebles nutridos de historia, que hermosean el ambiente, podemos encontrar, cuadros de la escuela Quiqueña que usaba el azul de Prusia, la limeña, usaba un pigmento importado, y la cuzqueña, un pigmento natural, ambas se imitan, pero se diferencia por el pigmento que usaban en sus cuadros. Los cuadros pintados servían como forma didáctica, para enseñar al pueblo, y como parte del arte religioso, podemos encontrar cuadros de San Francisco, junto a Santo Domingo, después de que el papa les diera permiso, de formar sus propias congregaciones, la Crucifixión de Cristo en la Cruz, El retorno de Egipto, entre otras. En la reconstrucción que se realizo al convento se encontró una Tubería de cobre, que hasta ahora no se explica su utilidad, bloques de abobe, lo que evidencia, el uso de ese material en la construcción de las casonas en Arequipa en el siglo XVII.
Celda del Padre Superior.
Es la habitación más lujosa del convento, en él se encuentra el arco de protección, que protegía al Superior de los terremotos que remecían la ciudad, ya que con el arco de protección impedía que el techo le caiga encima, además posee utensilios de su aseo, cuadros de San Buenaventura, el padre de los bibliotecarios católicos y otro del corazón de María y Jesús, y un cuadro de estilo romántico, donde se representa a Jesús junto a la hija de un soldado romano de forma muy coqueta. En la oficina, del primer arzobispo de Arequipa, Mariano Olguín, se encuentran sus hábitos rojo y negro, así como una mesa donde servía para firmar los documentos del padre, como los utensilios de misa y un bello cuadro de la cuidad de Roma.
Celda de Novicio
En el encontramos un cuero de vaca sobre la cama del novio, una mesa, la silla que servía para el trabajo de sastre, un estante donde ponían los libros. Solo en temporadas muy especiales, se despertaban a las 3:30 de la mañana con una singular matraca y usaban otra, para las procesiones, no usaban las campanas, porque significan alegría, también usaban un látigo, que se llamaba “Disciplina”, cuando sentían que pecaban o que tenían pensamientos impuros, se castigaban así mismos, este látigo esta hecho de metal. Los novicios eran carpinteros, sastres, zapateros, y médicos.
Salón de fotos
Los franciscanos tenían el hábito del color gris, luego pasaron a marrón, como se les conoce actualmente, solo en la selva se sigue manteniendo en habito gris, en la congregación de los franciscanos, desde los 8 años al niño se le prepara para la vida religiosa, estos niños eran traídos desde España para el convento. Entre los padres más resaltantes tenemos Calientes, Carlos de la fuente, Mariano Olguín, el primer arzobispo de Arequipa y de la recoleta, el Cardenal Aldo Zuderican. Entre otros. La Fotografía más antiguas data de 1648, cuando se inauguró el convento, pero fue en 1649 cuando se comenzó a construir el Convento de la Recoleta.